El abrazo que cruza la calle


¡Que maravilla!
Existen miles de diferencias con respecto a las Madres y a las Abuelas, y a Hijos, en toda la Argentina. 

Existen contrariedades, disputas, discusiones, posturas radicalizadas, posturas estúpidas, posturas de izquierda y de derecha. 
Existen todas las opiniones que quieras en el país, con respecto a las desapariciones, a los juicios y a la búsqueda de culpables o responsables de tanta masacre de los '70. 
Existen, incluso, argentinos que aún siguen sosteniendo el "algo habrán hecho" o frases nefastas de similar magnitud.
Sin embargo el abrazo de Estela con su nieto, el del pasado miércoles -digo-, concentró en torno a ellos dos, más de 80 millones de manos y brazos queriendo estar allí. 
Nadie quiso perdérselo. 
Todos quisimos estar allí. 
Abrazándolos. 
Sintiéndolos. 
Es como cada vez que vuelvo a casa y me encuentro a mis viejos con los brazos llenos de ganas de llenarlos con mi espalda.
Es como querer y amar en silencio. 
Es como el tango, Estela, que espera espera espera hasta que por fin se nos mete adentro. 
Es otra victoria de la Memoria sobre el Olvido. 
Es otra victoria de la ternura sobre la piedra fría. 
Es otra victoria de la VIDA, que no ha bajado sus brazos. 
Es AMOR. 
Hace pocas semanas, mi abuela, la última que me quedaba, se fue pensándome, queriéndome. 
Tenía un párpado caído, como Estela, por eso la adoraba. "Esa señora va a encontrar a su nieto. Acordate", me dijo una mañana de octubre de 2012, sentada en su cama.
Cuando se fue, en junio pasado, me había regalado 47 años, 5 meses y algunos días como nieto. 
Ya nunca más volveré a serlo.
Dichosos los brazos, los ojos, las manos y el alma de Guido, que a los treinta y pico empieza a caminar de la mano de su abuela. 
Quizás él aún no lo sepa, pero ahora tiene quien le ayude a cruzar la calle. 
"Andá Guido. Vos cruzá que yo te miro", Estela.

Tatuaje de yemas

Y entonces lo sacaron a la vida  
en una casa de ladrillos e intemperie.

Es Quina

Será rosa.

Será amor.

Artículos digitalizados

Artículos, crónicas, reportajes y otras yerbas, escritas en distintas épocas y guardadas en respaldo de papel, que pasé a JPG con mi cámara de fotos, para que puedan leerse. 
En algunos de ellos, se puede apreciar la fecha en que fue escrito. 

Campo de amor

(CORTOMETRAJE)


Se llama, en realidad, Lovefield, y es uno de los cortometrajes más bonitos que he visto en mi vida.
Sangre, gritos, un paraje solitario, trigo, trigo y más trigo, se combinan con un excelente sonido y el misterio, el suspenso, incluso el horror, para dar vida -nunca mejor dicho- a este film cuyo personaje secundario es un cuervo.
Se los debía, sobre todo a las mujeres en su día.
Un cortometraje de Mathieu Ratthe, que me envió Patri Milani desde Argentina.
Merece la pena verlo hasta el final.
Que lo disfruten. 
     

Noventa

08-02-2012

La mujer de ojos grises, peinado batido, sonrisa lineal y cachetes colorados que aparece arriba en la fotografía, es Teresa Cortesse de González. 

nadie lo dice

02-02-2012

Montado en su flamante caballo Bayo, en el interior de una de las alas del histórico Convento de San Lorenzo, no le tembló el pulso al General

el secreto de sus focos

06-12-2011         

Livermore, California, era una ciudad que superaba ampliamente los 10.000 habitantes cuando creó su propio cuerpo de bomberos. Era a finales del silgo XIX y, para poder ponerlo en marcha fue necesaria la contribución y el apoyo de todo el pueblo. Ustedes ya saben como es eso: donaciones, rifas, ferias de tortas, recitales a beneficio, lo que sobra en casa, trabajo desinteresado y solidaridad vecinal, hicieron posible la creación de un grupo especializado para combatir los incendios en una zona agrícola y vitivinícola.

Archivo antiguo de Tarritos

Las publicaciones iniciales de esta web, se rigen por la fecha que acompaña a cada texto y no por la que muestra el blog.